En el mes de agosto de 2025 nuestra iglesia vivió uno de los encuentros juveniles más impactantes del año: el Congreso Desafío TNT – “Enciende el Fuego, Detona el Poder”. Fueron tres días intensos, cargados de pasión, adoración y una generación decidida a no vivir una fe apagada, sino encendida por el fuego del Espíritu Santo.
Este congreso no fue simplemente un evento para jóvenes; fue una convocatoria espiritual para despertar propósito, activar dones y recordar que el poder de Dios sigue vigente y disponible para quienes deciden rendirse por completo a Él.
🔥 Día 1: Enciende el Fuego
Desde el primer momento el ambiente estuvo marcado por una expectativa palpable. Jóvenes de diferentes lugares se reunieron con un mismo clamor: avivar el fuego de Dios en sus vidas. La alabanza fue intensa, vibrante y llena de alegría, preparando el corazón para una palabra desafiante que nos confrontó a salir de la comodidad espiritual.
Durante este primer día fuimos llamados a examinar nuestro interior: ¿está ardiendo el fuego o se ha enfriado? El mensaje central nos recordó que el fuego no se mantiene solo; requiere búsqueda, disciplina y hambre por la presencia de Dios. Hubo tiempos profundos de ministración donde muchos decidieron volver al primer amor y renovar su compromiso con el Señor.
La noche cerró con una atmósfera de fe y expectativa. Sabíamos que Dios apenas estaba comenzando algo que marcaría nuestras vidas.
💥 Día 2: Detona el Poder
El segundo día fue una confirmación de que el fuego ya estaba encendido. La presencia de Dios se manifestó con fuerza, trayendo libertad, sanidad y dirección. Cada momento de adoración se convirtió en un altar vivo donde los jóvenes levantaron sus voces sin reservas.
La palabra impartida nos llevó a comprender que el fuego no es solo para sentirlo, sino para manifestarlo. Cuando el Espíritu Santo enciende una vida, el resultado es poder: poder para vencer el pecado, para romper límites, para influenciar generaciones y para caminar en propósito.
Fue un día de activación. Muchos jóvenes recibieron impartición, otros descubrieron llamados ministeriales y otros fueron afirmados en su identidad en Cristo. Se levantó una generación que entendió que no puede vivir apagada en un mundo que necesita luz.
Y la expectativa por el cierre crecía aún más.
🚀 Día 3: Avivados para el Propósito
El tercer día fue el gran cierre, pero también el verdadero comienzo. Lo vivido durante el congreso se consolidó en una convicción clara: no regresamos iguales a casa. Dios hizo cosas extraordinarias en cada corazón y el fuego del Espíritu Santo quedó ardiendo con mayor intensidad.
La adoración fue profunda y cargada de gratitud. La palabra final nos impulsó a salir y cumplir el propósito por el cual fuimos llamados. Entendimos que “Detonar el poder” no significa un momento emocional, sino una vida constante de obediencia, pasión y entrega.
Hubo lágrimas, abrazos y testimonios espontáneos de jóvenes que compartían lo que Dios había hecho en sus vidas. Se respiraba un ambiente de envío, como si cada uno recibiera una misión personal: llevar el fuego a su casa, a su universidad, a su trabajo y a su generación.
Un Congreso que Dejó Huella
El Congreso Desafío TNT 2025 no fue solo un recuerdo bonito; fue una marca espiritual. Creemos firmemente que lo que comenzó en esos tres días seguirá dando fruto en los próximos años. Una generación fue encendida y ahora camina con determinación, sabiendo que fue llamada a impactar su entorno con el poder de Dios.
Agradecemos a cada joven, líder y servidor que hizo parte de este mover. Las fotografías que acompañan este artículo capturan momentos especiales, pero lo más importante quedó grabado en el corazón de cada participante.
El fuego fue encendido.
El poder fue activado.
Y ahora… la misión continúa. 🔥💥







